Plan urbanístico en barrio de San Marcelino

Encajado entre grandes infraestructuras viarias –la Ronda Sur y la V 30– en un nuevo sector mixto capaz de coserse al barrio consolidado de San Marcelino. Tras años de permanecer clasificado como suelo urbano sin una ordenación efectiva, la Unidad de Ejecución 5.1 se replantea como oportunidad para extender la ciudad existente y dotarla de vivienda, equipamientos y espacios públicos de calidad.

Superficie

8,6 hectáreas

País

Valencia 2021

Plan urbanístico en barrio de San Marcelino

Una costura urbana para reconectar la ciudad con su entorno

Sobre una superficie de 86.600 m², la propuesta reconoce el carácter perimetral de las infraestructuras y lo convierte en marco de una pieza urbana compacta y legible. La Ronda Sur incorpora un vial de servicio que organiza los accesos, mientras que al oeste el tejido de San Marcelino actúa como punto de anclaje desde el que extender nuevas calles y recorridos peatonales. La ordenación apuesta por un uso principalmente residencial con mezcla tipológica y presencia de actividad terciaria en planta baja, generando frentes activos hacia el barrio existente.

El esquema general combina bloques de vivienda colectiva con equipamientos y zonas verdes distribuidos de manera estratégica. Los análisis de producto y de demanda local permiten equilibrar vivienda protegida y vivienda de mercado, ajustando densidades y alturas a la escala del entorno. La red interior de viarios y pasajes peatonales garantiza la permeabilidad entre el barrio consolidado y las nuevas manzanas, preservando y reforzando los ejes comerciales que ya funcionan en San Marcelino.

La propuesta integra criterios de sostenibilidad y movilidad: los aparcamientos se concentran en sótanos para liberar superficie y destinarla a parques, plazas y recorridos arbolados, mientras que la cercanía a las líneas ferroviarias de acceso al centro se aprovecha como soporte de movilidad sostenible, complementada con transporte público y recorridos ciclistas. Equipamientos educativos y sanitarios se dimensionan en función de la población prevista, configurando un nuevo sector urbano que deja de ser un espacio residual y pasa a formar parte de la ciudad cotidiana.