Edificio residencial Zaïda
Un ejercicio de integración que cose la manzana, ofreciendo una fachada abierta a la ciudad y un corazón interior que protege el silencio y el descanso. El edificio se proyecta en una parcela entre medianeras con fachada principal a la Avenida Burjassot y fachada interior a un patio de manzana, en el distrito de La Saïdia de Valencia. Se inserta en un entorno residencial consolidado de edificios plurifamiliares, donde una edificación existente dará paso a un nuevo volumen de viviendas contemporáneas que completan la manzana y actualizan la imagen de la avenida. La parcela, de geometría poligonal y prácticamente llana, permite una implantación clara del edificio y una relación directa con la calle principal.
Viviendas
23
País
Valencia (Spain), 2021-2025
Mercado
Solución

Renovación urbana con alma tranquila en La Saïdia
El nuevo residencial se organiza en dos plantas bajo rasante y nueve plantas sobre rasante, con planta baja, siete plantas tipo y una planta ático retranqueada que aloja las viviendas más singulares. El acceso peatonal se produce desde la Avenida Burjassot a través de un único zaguán que actúa como umbral entre la ciudad y el interior, mientras que el acceso rodado lleva directamente al aparcamiento. Bajo rasante se distribuyen las plazas de aparcamiento, trasteros, espacios para bicicletas y los cuartos técnicos necesarios para el funcionamiento del edificio, liberando así las plantas superiores para el uso residencial.
Se plantean tres viviendas por planta, con tipologías de 2 y 3 dormitorios, en las que se ha buscado una distribución clara y funcional: las zonas de día se abren hacia la fachada principal, conectando con la avenida y la luz del sur‑oeste, mientras que los dormitorios se orientan al interior de manzana para ganar privacidad y calma.
El proyecto apuesta por viviendas prácticas, actuales y luminosas, donde la calidad de los espacios y de los acabados es protagonista. Grandes huecos, piezas de día abiertas y una clara separación entre zona de día y zona de noche permiten adaptarse a distintos estilos de vida. La volumetría retranqueada del ático y la integración con las medianeras existentes completan una pieza que se suma al tejido urbano de la Avenida Burjassot con una imagen contemporánea, coherente con el barrio y pensada para vivir la ciudad con comodidad.